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Territorializar el concepto de reconocimiento: O, desde dónde insuflar el espacio en una elaboración filosófica

Camilo Lozano-Rivera

Autor
Camilo Lozano-Rivera
Revista
Prometeica - Revista de Filosofía y Ciencias
Edição
33 / 1
Ano
2026
DOI
10.34024/prometeica.2026.33.20925
Páginas
e20925 (1-14)
Idioma
es
2026Camilo Lozano-Rivera. Territorializar el concepto de reconocimiento: O, desde dónde insuflar el espacio en una elaboración filosófica. Prometeica - Revista de Filosofía y Ciencias, v. 33, n. 1, p. e20925 (1-14), 2026.2

Este ensayo examina críticamente el concepto filosófico de reconocimiento para argumentar que su densidad analítica puede ampliarse mediante una territorialización transdisciplinaria. A partir del entrecruce entre filosofía, geografía crítica, epistemología y antropología, se sostiene que el reconocimiento no puede permanecer abstraído de las condiciones materiales, simbólicas y afectivas donde ocurre. Territorializarlo implica inscribirlo en un entramado sociohistórico donde las subjetividades se constituyen también desde la relación con los espacios habitados. El artículo distingue entre conceptos y nociones, y explora cómo la aplicabilidad empírica de una categoría como la de reconocimiento depende de su inscripción en experiencias vividas. Se analizan casos concretos —como procesos de reparación en territorios campesinos e indígenas— para ilustrar cómo el reconocimiento se encarna en prácticas espaciales, afectivas y políticas, influyendo en dinámicas de justicia cognitiva, justicia espacial y configuración institucional. A partir de un enfoque situado, se argumenta que las luchas no se reducen a demandas de inclusión cultural y acarrean el potencial de afirmar formas de existencia ligadas a mundos relacionales, sensibilidades territoriales y agencias no humanas. En este sentido, se propone una relectura del reconocimiento que integra la dimensión espacial como componente constitutivo. Las conclusiones apuntan a que territorializar el reconocimiento es condición necesaria para su mediación epistémica y transformadora, en tanto lo vuelve sensible a los modos en que lo social se encarna, se habita y se disputa.